viernes, 20 de abril de 2018

como hacer alianzas empresariales efectivas



Una alianza estratégica es una de las formas más efectivas de incrementar la visibilidad, llegar a un mayor número de clientes potenciales y construir rápidamente confianza y credibilidad, apoyándose en un tercero.


Sin embargo, pese al interés que esta iniciativa despierta en muchas organizaciones, no siempre logra cristalizarse como una fuente efectiva de crecimiento.


No basta simplemente con aproximarse a otra compañía parar promoverse mutuamente. Una alianza para que funcione debe seguir un sencillo pero necesario proceso que permitirá su permanencia en el tiempo y que arroje resultados tangibles.


Estos son los pasos para saber por dónde comenzar y cómo implementar el proceso de creación de una alianza:
1. Defina sus necesidades estratégicas


Por principio, una alianza se enfoca justamente en una necesidad o prioridad estratégica de la organización. Va mucho más allá de una iniciativa temporal de compartir productos o servicios, sino que complementa esfuerzos de colaboración entre las compañías para fortalecer aquello que más necesitan para crecer en el mercado.


Desde este punto de vista, una alianza busca fortalecer alguno de los siguientes aspectos:
Ampliar los canales de distribución a través de los cuales la empresa comercializa sus productos/servicios.
Fortalecer el contacto posventa o los servicios complementarios que ofrece la compañía.
Ampliar la cobertura geográfica, llegando a mercados antes desatendidos por falta de presencia o atención local.
Llegar a un mayor número de clientes potenciales, vía eventos o campañas de comunicación conjuntas.
Fortalecer la imagen de la marca a través de asociarse con otra que ya está posicionada con la imagen deseada.
Disminuir costos de operación al compartir esfuerzos comerciales, de marketing o logísticos.


Si tiene claro lo que necesita fortalecer, tendrá claro el tipo de aliado que puede apoyarlo en dicha necesidad.
2. Identifique aliados potenciales


Así como no todos son clientes potenciales, no toda compañía es un aliado estratégico potencial. El hecho de conocer a alguien en otra empresa no es razón suficiente para embarcarse en el desarrollo de una alianza estratégica.


Un aliado potencial es aquella empresa que no es competencia directa, se dirige al mismo mercado que usted y tiene necesidades muy similares a las suyas. Son compañías que al igual que usted se toman muy en serio el tema de vincularse con otra empresa, no es algo puntual o que se tome a la ligera.


Una buena forma de identificar el aliado estratégico ideal es preguntarle a sus clientes, sus buenos clientes:
¿Qué otras empresas admiran y consideran una alternativa?
¿Qué otros proveedores consideran tienen la reputación para generarles confianza?
¿Qué otras marcas compran o consumen?


Preguntarle a sus clientes por otras compañías o marcas que ya consumen o en las cuales confían es un buen punto de partida, pues ya están validadas por su mercado objetivo. Particularmente si una de sus necesidades es incrementar la penetración al mercado, conocer quienes ya lo están haciendo puede complementar muy bien sus esfuerzos de marketing.
3. Aborde a su aliado estratégico potencial


Si ha evaluado detenidamente los aspectos anteriores, mayor será la probabilidad de acercarse a las compañías correctas.


Con una corta lista de aliados estratégicos potenciales, el siguiente paso será aproximarse a cada uno de ellos para explorar conjuntamente las oportunidades.


De acuerdo a la necesidad estratégica que tenga en mente fortalecer, piense en la persona responsable en esa otra empresa que pudiera tener la misma necesidad. De esa manera garantizará que tocará la puerta correcta de la persona que puede estar interesada también en fortalecer aquello en lo que usted también necesita trabajar.


Por ejemplo, si su necesidad es mejorar el nivel de distribución a puntos de venta minoristas, identifique la persona responsable de ese tema en la otra empresa. O si lo que quiere es desarrollar un producto conjunto o una nueva oferta al mercado, la persona de marketing o desarrollo de negocios puede ser el contacto ideal.


Busque en sus contactos de Linkedin quién ya tiene alguna relación con alguna persona de la compañía a la que quiere aproximarse y pídale que lo presente. Aunque puede llegar de manera directa y sin presentación, llegar referido por alguien puede facilitarle mucho las cosas.


En caso de abordar a su aliado potencial de manera directa, en un primer contacto enfóquese en explorar si podría estar interesada en fortalecer los aspectos que usted ha identificado como estratégicos.


Haga la tarea antes de pedir una cita. Trate de investigar tanto como le sea posible de la persona que va a contactar, de la empresa, sus productos, sus canales de distribución, y todo lo que le de un panorama más claro de su interlocutor.
4. Defina expectativas comunes


La principal causa de fracaso de las alianzas (y por lo que muchas ni siquiera comienzan), es que no se tienen necesidades o expectativas comunes.


Si sólo una de las partes está interesada, la otra no pondrá el empeño suficiente (porque no lo considera necesario) para echar a andar la relación. Si una empresa considera que su contraparte se estaría beneficiando más, no considerará que deba poner el mismo empeño y recursos.


Por ejemplo, para una empresa puede ser importante mejorar su nivel de distribución en el mercado, por lo que puede estar tentada a abordar otra compañía que ya cuente con una distribución intensiva. Sin embargo esta otra compañía, al ya tener «resuelto» su modelo de distribución, no tendrá la misma necesidad de su contraparte, lo que no la hará un aliado potencial viable.


Al contrario, una empresa que también tenga necesidad de mejorar su distribución, estará mucho más interesada en trabajar en el proyecto, invertir dinero, tiempo y asignar las personas necesarias para llevarlo a cabo.


Igual aplica por ejemplo para la incursión en un nuevo segmento de mercado, innovaciones de producto o outsourcing de servicios complementarios. El tener expectativas comunes determinará el nivel de compromiso de cada una de las partes. A mayor afinidad (interés), mayor compromiso.


Es recomendable dejar las cosas por escrito. Dependiendo el tipo y profundidad de la alianza, es fundamental dejar claro los derechos y deberes para evitar malas interpretaciones, diferencias y una prematura disolución de la relación.
5. Mantenga viva la relación


Una alianza estratégica es un tema de largo alcance (si realmente es estratégica). Una buena alianza permanece en el tiempo y genera sus frutos.


Realice revisiones periódicas con su aliado. Evalúe el logro de los objetivos propuestos, el cumplimiento de los derechos y deberes de cada una de las partes, así como los ajustes que se deben hacer sobre el camino.


Dependiendo del tipo de estrategia, puede requerir desde revisiones semanales en mucho detalle hasta revisiones mensuales o trimestrales.

ahorro e inversion ... dura la vaina

la tenemos clara que la forma de hacer fortuna es gracias al ahorro y la inversion, pero es muy dificil

si usted saca 10 mil, se gasta 10 mil, si lleva las tarjetas de credito se antoja de cosas que en ese momento le parecen baratas, si no tiene el habito de ahorrar simplemente la plata no le alcanzara

y si hablamos de invertir la vaina no mejora, uno no sabe si comprar dolares, euros, bitcoin, oro, dejar la plata en la cuenta de ahorros, comprar acciones, invertir en una piramide, neee lo unico claro es que debemos tener cuidado en donde vamos a dejar nuestro dinero y que debemos preguntarnos muy bien en donde vamos a meter nuestra platica ya que es muy facil encontrar personas que desea tomar nuestro dinero y hacerlo propio

pasos para la riqueza



La riqueza se construye como se construye un edificio, un castillo de lego o un argumento. Todos somos los “albañiles” (o los verdugos) de nuestra prosperidad. Los planos de la construcción no son complicados, solo hay que saber cuales son y practicar hasta que salgan bien:



1. Debes desear la riqueza

Es imposible alcanzar algo que no deseas. Piensa que puedes conseguirlo.


2. Entiende la riqueza como positiva

Como antagónico al primer punto, tampoco puedes conseguir algo que detestas. Debes aceptarla como algo positivo.


3. Identifica el porcentaje que quieres ahorrar

Con cada gesto de consumo decides el destino de tu riqueza. Así que antes decide qué parte quieres guardar para ti, como un pago que te haces a ti mismo. Piensa qué porcentaje de todo el dinero que pasa por tus manos quieres ahorrar. Así, si estableces que será entre el 10% o el 15%, es cuestión de que retires ese importe. Acabarás acomodando tu nivel de gasto a tu renta disponible. Ahorra.


4. La riqueza es un acto continuo en el tiempo

Salvo azar, si no eres rico ahora, mañana tampoco lo serás. Es un acto que se prolonga en el tiempo. Un pequeño acto de ahorro, por sí mismo, no genera absolutamente nada. Ahora bien, mantenido de forma prolongada en el tiempo, genera una riqueza que puede alcanzar una magnitud considerable.


5. Reduce tus gastos

Lo primero es identificar cuáles son tus gastos mínimos obligatorios. Tienes unos gastos fijos que tienes que asumir de forma indiscutible. Te darás cuenta que algunas no son necesarias y podrás reducirlas.


6. Decide el nivel máximo de caprichos que te quieres permitir

No eliminar completamente los caprichos, si no reducirlos. Limita el importe de tu riqueza que quieres destinar a ciertas cosas, que pueden reportarte satisfacción simplemente a corto o medio plazo.


7. Consigue que tu riqueza trabaje para ti

Cuando eres capaz de ahorrar durante un tiempo tienes capacidad para invertir, lo que podría generarte más dinero. Riqueza genera más riqueza.


8.El mejor momento para planificar tu riqueza es ahora
Si empiezas hoy, mañana tendrás un poquito más ahorrado, un poquito más de riqueza generada. Grano a grano se consigue la montaña.
1. HAZ TU MAPA


Sin mapa ¿A dónde llegas? Necesitas un camino que seguir. El camino sin rumbo lo están tomando todos en este momento y mira a donde los está llevando.


Para hacer tu mapa hacia la riqueza necesitas:


• Metas (De corto, mediano y largo plazo)


• Prioridades (priorizar tus metas entre ellas y las cosas inmediatas)


• Costos generales que tendrán tus metas y el estilo de vida que quieres.


• Dejar trazadas las cosas que estás dispuesto a sacrificar (comodidades, tiempo, algún gasto, etc.) y lo que por ningún motivo estás dispuesto a sacrificar.


• Tiempo: cuando más o menos lograrás cada cosa.
2. DALE A CADA PESO UN TRABAJO: TU PRESUPUESTO


Ya que tienes el mapa, sabes lo que quieres, lo que es prioritario, cuánto cuesta. Ahora, hace falta organizar tu dinero para que vaya “cayendo” a esas metas.


• Define tus gastos fijos, variables, anuales y temporales.


• Registra todo lo que gastes durante unos dos meses para localizar fugas, hábitos de gasto de los que no estás consciente y las prioridades que hasta ahora has tenido para gastar.


• Ajusta tus gastos (los fijos, variables y anuales) con los diarios que no siempre notas.


• Decide que cosas cortas, cuales reduces y de ahí, cuanto te queda para ir poniendo dinero a esas metas.
3. HAZ UNA DIFERENCIA ENTRE LO QUE GANAS Y LO QUE GASTAS


El gran paso para lograr esto, es nuestro No. 2: el presupuesto. Pero también son importante tus hábitos.


• Debes siempre ahorrar primero: en cuanto te llega el dinero, ¡Guarda tu ahorro!


• Compara precios


• No compres por comprar


• Compra lo que necesitas cuando lo necesites


• Compra lo que deseas cuando puedas pagarlo cash (sin pedir prestado)


• Disfruta lo que ya tienes


• Practica un poco de mindfulness
4. ESA DIFERENCIA ¡INVIÉRTELA!


Es importante hacer que el dinero crezca o que por lo menos mantenga su poder adquisitivo. Lo malo es que como sabemos poco sobre inversiones, nos da miedo. Está bien tener un poco de miedo siempre y cuando lleve a la precaución, no a la inacción.


• Aprende un poco sobre inversiones:


Fondos de inversión a la blogylana


Pequeño Cerdo Capitalista Inversiones (Libro)


La bolsa para Dummies(Libro)


• Aprende sobre la bolsa de valores sin perder un centavo


Juega en simuladores


• Para el dinero real, Utiliza plataformas de inversión sencillas y respaldadas por especialistas


PIGGO
5. USA EL CRÉDITO SOLO PARA CRECER


Mi abuelita cosía muy bien. Se le ocurrió coser vestidos tradicionales de diferentes países a muñecas. Le quedaban increíbles así que le pareció buen negocio ofrecer las muñecas a la tienda departamental Liverpool. Tuvo razón: quedaron fascinados y le hicieron el primer pedido: 1,000 muñecas para todos los Liverpool del país en 30 días.


Tuvo que dejar ir la oportunidad por falta de planeación y ¡claro! De dinero. ¿Quién tiene suficiente dinero para comprar los insumos y mano de obra de 1,000 muñecas para tenerlas listas en 30 días? Es en momentos como estos donde vale la pena pedir un crédito.


Usar la tarjeta de crédito para comprar los zapatos que sé que no puedo pagar con mi quincena “not so much”.
6. PRACTICA EL AGRADECIMIENTO


¿Qué distingue a un avaro ambicioso de un rico generoso? El último está agradecido por lo que tiene (no solo material) y continúa su riqueza como consecuencia de lo que hace y resuelve, no como objetivo.


Sé que en momentos de escasez es difícil ser agradecido, pero créeme, no importa que tan mal esté la situación, siempre podemos estar agradecidos de lo que si tenemos.




Paso 1: Un Propósito Definido Ayuda A Construir Riqueza





Define tus propósitos para lograr la riqueza.


El primer paso para que construyas tu riqueza es tener un propósito definido. Y este debe estar apoyado por un ardiente deseo de cumplirlo. Esto es importante porque muchas personas se confunden.


Estas personas creen que su propósito es tener mucho dinero. De hecho, si yo preguntara cuántos quieren un millón de dólares, todos se pondrían de pie. Pero si les digo lo que tienen que hacer para ganarlo, muchos huirían.


Lo que te quiero decir es que querer tener dinero nunca es una motivación suficiente. De ser así, todos serían millonarios. En cambio, tener un propósito que sea más fuerte que todas las dificultades sí es una motivación.


Déjame decirte algo. Todo lo que la mente puede concebir y creer se puede alcanzar. La pobreza y la riqueza son resultados de tu pensamiento. Y las dos dependen de qué tan fuerte sea tu propósito.
Paso 2: Un Plan Definido Te Acerca A La Riqueza


El segundo paso para alcanzar la riqueza es tener un plan definido. Como dicen por ahí, se vale soñar. Pero esto solo se logra a través de una acción continua. No de “pintar pajaritos en el aire”.


Esa acción continua significa dar pasos sencillos, pero empezar por algo. Porque un camino de una milla comienza con un simple paso. Pero debes ser disciplinado para no cansarte o estancarte en el camino.


Ese deseo ardiente del que te hablé antes no conoce la palabra “imposible”. Tampoco acepta el fracaso. Por el contrario, te lleva a alcanzar el objetivo y el éxito. Y hace que te exijas a ti mismo para que logres lo que te propongas.


Ese deseo te lleva a que te prometas ejecutar la acción. Y a que mires cada adversidad, fracaso o angustia como esa nube que lleva consigo la semilla de un beneficio mayor. A que creas que ese beneficio llegará.
Paso 3: Enfócate En Generar Riqueza Y La Obtendrás





Para lograr la riqueza, enfócate en lo que quieres.


El tercer paso para generar riqueza es tener una mente enfocada. Porque solo así puedes evitar el consumismo. Y un estilo de vida alto que solo te llevaría a gastar más. Enfocarte te ayuda a tener un bajo perfil.


Además, es útil para combatir la influencia negativa de las otras personas. O de la publicidad. Que solo quieren que compres, gastes y aparentes. Cuando lo que debes hacer es construir tu riqueza.


En el libro “El millonario de al lado” se habla de este tema. Se dice que los millonarios, tal vez, viven en tu mismo barrio. Pero tienen 10 veces más ingresos que tú. Es decir que gastan lo mismo, pero a ellos sí les sobra dinero.


Estar enfocado también se refiere a otro tema importante. La riqueza y la felicidad solo se logran si te sientes abundante cuando trabajas o luchas por tu dinero. Si te distraes, puedes terminar atrayendo todo lo contrario.
Paso 4: Sella Una Alianza Con Tu Riqueza


El cuarto paso para obtener tu riqueza es sellar una alianza. Haz como si te estuvieras casando con tu propósito. Como si esa alianza fuera el perro guardián que te recordara tu compromiso.


Así podrás mantenerte en propósito, plan y acción. Podrás sentirte atraído hacia la meta. Como si ella fuera un imán. Ahora, eso exige que seas valiente, porque deberás hacer lo que los demás no han hecho para tener lo que ellos no han tenido.


En ese camino hay cosas que podrían ser una tentación. Como la desilusión o la pereza. Incluso, la ilegalidad. Pero, dime, ¿por qué hacerlo mal si se puede hacer bien y fácil? Lo más importante es que, pase lo que pase, siempre puedas dormir tranquilo.


Ten siempre en cuenta que aquellos que abandonan la batalla, nunca ganan. Y que un ganador nunca abandona la cancha. Entonces, toma las decisiones que debas tomar, ejecútalas y, algo vital: atente a las consecuencias.





Clave para encontrar la riqueza.




Hazlo, no lo pienses más


Lo de “atente a las consecuencias” te lo digo porque dicen por ahí que si sueñas, corres el riesgo de que tus sueños se cumplan. Así que debes tener muy claro tu propósito, para que puedas definir tu plan de acción y saber en qué enfocarte.


Nunca olvides que el éxito no exige ninguna explicación y que el fracaso no tiene excusa. Así que relájate más, intenta menos, solamente… hazlo. Para empezar, responde estas preguntas:
¿Es el dinero tu propósito o tienes un propósito más allá del dinero?
Si deseas compartirlo, ¿cuál es tu propósito?
¿Has trazado un plan para llevarlo a cabo?
¿Qué tanto te dejas distraer por el entorno que te rodea?
De 1 a 10, ¿qué tan comprometido estás con tu propósito?
En este proceso de alcanzar la riqueza, ¿qué es lo que más te cuesta trabajo?
Y ¿qué es lo que te impide lograr tus metas?

ser rico empieza hoy

Te comparto 10 pasos que te harán rico:

1. Sigue el dinero. Enfóquese en aumentar tus ingresos en incrementos y repetir eso.

2. No presumas, preséntate a trabajar. No compré  hasta que sus negocios e inversiones estén produciendo múltiples flujos seguros de ingresos.

3. Ahorra para invertir, no ahorres por ahorrar.

4. Evita las deudas que no te pagan. La gente rica usa las deudas para aprovechar las inversiones y hacer crecer sus flujos de efectivo

5. Trata al dinero como un amante celoso. Para ser rico y seguir así tienes que hacerlo tu prioridad.

6. El dinero no duerme. El dinero ama a la gente que tiene ética laboral.

7. Ser pobre no tiene sentido.  Bill Gates dijo “Si naces pobre, no es tu error. Pero si mueres pobre, es tu culpa.”

8. Encuentra a un mentor millonario. La mayoría de la gente rica es muy generosa con sus conocimientos y recursos.

9. Haz que tu dinero levante las cosas pesadas. Invertir es el Santo Grial para convertirte en un millonario y deberías hacer más dinero de tus inversiones que de tu trabajo.

10. Apunta a tener 10 millones, no 1 millón. El mayor error financiero que he hecho fue no pensar en grande. No hay escasez de dinero en este planeta, sólo una escasez de gente que no piensa en grande.

proyectese a 10 años

yo vendía en la calle y me dije a mi misma que no me quería ver a diez años sentada en un anden, perseguida por la policía y ganando lo mínimo para vivir, me hice profesional, soy enfermera y hace cinco años me dije a mi misma que no me quería ver a diez años pidiendo empleo en un hospital para administrar grageas.. monte empresa, ahora estoy buscando anciano multimillonario a punto de morir para relación seria... o me vuelvo yutuber o reguetonera, alguna mierda, pero bueno... ya me proyecte.... y tu

dónde comenzar el camino hacia la riqueza.



Warren Buffett revela como  aprendió a invir su dinero


Pensar diferente

No bases tus decisiones en lo que todos digan o en la manera en la que piensan todos.

Discutir acuerdos detalladamente

Ya en la infancia, Buffett aprendió que es muy importante negociar todo los detalles de un acuerdo. Eso se debe a que cuando era niño un pariente le pidió que limpiara la nieve después de una gran nevasca. Tras trabajar con su amigo en el frío para remover toda la nieve, los muchachos recibieron solamente 90 centavos. Lo ocurrido le enseñó a Buffett una lección para toda la vida.
Limitar los préstamos


Buffett nunca tomó préstamos por una gran suma, ni para inversión, ni para hipotecas. No le gustan los riesgos. El multimillonario ha dicho en distintas ocasiones que no quiere jamás estar en una situación en la que él o su compañía dependan del apoyo financiero de terceros.
Saber cuándo desistir

Una vez, cuando Buffett todavía era un adolescente, apostó en las carreras y perdió. Luego, para restaurar sus pérdidas, volvió a apostar. Perdió nuevamente. Esta experiencia no la repitió nunca más.